domingo, 23 de noviembre de 2014

Blue Night

Las gotas de lluvia resbalaban por el ala de su sombrero. Se subió las solapas de la gabardina para evitar que el agua le empapase el cuello al tiempo que escuchó un repicar de tacones sobre la acera mojada. Una rubia platino se acercó con una sonrisa provocativa mientras él miraba sus piernas mojadas y su contoneo.

—Espero que no lleves mucho esperándome —dijo ella mientras abría ligeramente su gabardina para mostrarle que no llevaba nada debajo.

Como respuesta él la empujó suavemente hasta un callejón en penumbra y terminó de abrirle la gabardina mientras besaba su cuello y deslizaba la lengua hacia sus pechos.

La calle estaba desierta. Nadie escuchó los gemidos de placer, ni escuchó sus jadeos acelerados poco antes de llegar al clímax. Tampoco llegó a oídos de nadie el crujido del cuello de la chica rompiéndose cuando él se derramó dentro de ella.


Nunca me he sentido muy cómoda con esta temática, pero tampoco huyo de ningún reto. Una amiga me preguntó si sería capaz de hacer un micro con temática erótica y, bueno, esto es lo que surgió.

viernes, 21 de noviembre de 2014

La partida

Observaban con tristeza las columnas de vapor que surgían de las chimeneas mientras las bielas y los engranajes comenzaban a despertar y los operarios se apresuraban a comprobar los motores. El puerto se había convertido en un hervidero de personas atareadas. Se miraron.
—¿Me escribirás? —le preguntó ella.
Él levantó la vista al cielo con resignación.
—Te repito que en Marte no hay oficina de correos.
—La verdad es que ya no me quieres —se quejó ella mientras observaba lánguidamente cómo ascendían hacia el cielo los barcos de propulsión a vapor.


Un intento steampunk después de haber acudido a la EurosteamCom de Zaragoza. Es difícil tratar el tema en un microrrelato sin caer en los tópicos :/

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cualquier noche

Los lloros del niño rasgaron el silencio de la noche. No tardó en encenderse una luz en respuesta y su madre se acercó a la cuna.
—¿Qué ocurre, cariño?
El pequeño dejó de llorar y fijó sus ojos en ella.
—Vamos, no llores más.
Se inclinó para cogerlo, pero se detuvo unos segundos y giró su cabeza para mirar tras ella. Creía haber notado a alguien allí, pero sólo encontró oscuridad. Volvió a agacharse y miró al pequeño que seguía silencioso, pero inquieto.
—No hay nada que temer, mamá está aquí.
Un escalofrío le recorrió la espalda y vio al niño mirar más allá de ella con los ojos fijos. Un susurro como una larga inspiración y un aliento frío le acarició la nuca. La luz se apagó y un bulto cayó al suelo con estrépito. El niño volvió a llorar, pero ya nadie fue a consolarle.

Este micro lo presenté a un concurso, pero sólo consiguió quedarse entre los 10 mejores de 150. Seguiremos intentándolo.

Venganza

Les arrancaste los ojos, les pintaste la cara, les quitaste las piernas, los brazos. Y ahora te condenaron a bailar para ellos sin descanso, hasta que tus pies ensangrentados no te respondan y caigas mortalmente rendida. Esa será su venganza.



Surgió en una noche de halloween cuando ya había apagado la luz para irme a dormir. Tuve que volver a encenderla para escribirlo. Fue un rapto, de ahí la brevedad del micro. Creo que ha sido el más corto que he escrito hasta ahora.