domingo, 26 de julio de 2015

Locura juvenil

Los hombres solo vieron una luz brillante que se precipitaba al río mientras el día declinaba. Al acercarse, descubrieron cuatro caballos blancos que pugnaban por salir a tierra y, a lo lejos, un resplandor como si el sol ardiese sobre las aguas. Al mismo tiempo, Helios miraba con tristeza el cauce del Erídano donde su hijo Faetón había perdido la vida.



Por alguna extraña razón me acordé del carro de Helios al ver la imagen.

domingo, 19 de julio de 2015

¿Sueñan las máquinas?

Los pétalos mecánicos giraban y eso la hacía sonreír esperanzada. Sentía el viento de la tormenta con cada impulso. El juguetero observaba su creación expectante. Estaba seguro de que esta vez lo conseguiría, la muñeca lograría elevarse. Un nuevo impulso de sus piernecitas consiguió que los pétalos siguiesen girando y que sus pies flotasen en el aire. El hombre sonrió.

—Lo conseguí, hija mía —dijo triunfal—. Ahora podrás volar hasta el cielo.


Un pequeño homenaje a Philip K. Dick añadiéndole un toque steampunk.