martes, 22 de noviembre de 2016

Reseña de "Desgracia" de John Maxwell Coetzee


Debo comenzar diciendo que la novela no me ha gustado, pero quiero matizar esta opinión. No me ha gustado por la sensación que me ha dejado al final; una sensación de derrota y conformismo. Sobre todo de esto último. En un principio no simpaticé para nada con el personaje principal. Sus acciones y sus pensamientos estaban totalmente en contra de lo que yo pensaba, pero seguí leyendo esperando que cambiase a lo largo de la novela o que hubiese algo que castigase su forma de actuar. Cuando, a las pocas páginas descubrí que era así, me vi sumergida en una situación en la que me sentía extraña. Los personajes no actuaban siguiendo lo que yo entendía que sería lo lógico. Me rebelaba cada vez que leía cómo se iban hundiendo más y más y, sin embargo, lo aceptaban todo como si fuera lo que tenía que pasar.

Dicen que los buenos autores hacen sacudir algo en tu interior mientras los lees. Pues John Maxwell Coetzee lo ha conseguido. Y ahora vuelvo a mi primera afirmación; no me ha gustado que me sacudiese de este modo y que me dejase esa sensación de impotencia y rabia ante lo que sucedía en las páginas de su libro. Mi primera reacción fue la de pensar que no me había gustado nada, pero al día siguiente, reflexionando, me di cuenta de que había conseguido su objetivo: hacerme seguir pensando en su novela mucho después de haberla terminado. Con unos personajes en los que no me sentía identificada, que no me eran simpáticos, que no se acercaban en lo más mínimo a lo que yo pudiera pensar. Ni siquiera les tuve lástima al final del libro. Me dieron ganas de sacudirles para que entraran en razón. Y creo que esa es el acierto del autor: hacer que nos rebelemos ante sus personajes y sus hechos, ante su conformismo con la situación que están viviendo. Al menos es lo que el señor Coetzee ha producido en mí.

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