lunes, 28 de agosto de 2017

Reseña de "Azul de medianoche" de Simone van der Vlugt



En un principio me había parecido muy semejante a “La joven de la perla” de Tracy Chevalier, libro y autora que me encantan. Y, aunque el tema de los pintores se trata de manera superficial, fue agradable reencontrar a Vermeer, esta vez en sus inicios.

La ambientación y el marco histórico están muy cuidados, a pesar de que ciertos aspectos del comportamiento de la protagonista no acaben de encuadrarse totalmente en su época. Más parece estar en la nuestra que en la del siglo XVII. Catrijn se mueve y actúa con una libertad que no creo que tuviesen muchas mujeres en aquellos años.

El utilizar la primera persona hace que la autora nos vaya explicando los hechos según la protagonista quiere, con lo que al principio no contamos con todos los datos y vamos descubriendo la verdadera historia conforme discurre el libro. Incluso se puede pensar que nos cuenta lo que ella quiere que pensemos de su forma de guiarse, como si pretendiese que nos pusiésemos de su parte y no la juzgásemos duramente. Porque si pensamos lo que hace fríamente tal vez, en algún momento, no nos pusiésemos de su parte. El resto de los personajes parecen meros medios para conseguir lo que quiere como comenta Jacob en un par de ocasiones. Tal vez este sea el único personaje que ve claramente el trasfondo o tal vez sea impresión mía. Ahí estaría el problema de la primera persona, pues no sabemos si lo que vemos es la verdad o la verdad que ella quiere mostrarnos.

Lo más interesante, a mi entender, es la visión que nos da sobre la vida en aquella época con sus momentos buenos y malos y, sobre todo, el auge de la manufactura de la llamada “porcelana holandesa”. Incluso la autora reconoce que la historia surgió de una propuesta de su editora para que escribiese sobre este asunto.

lunes, 14 de agosto de 2017

Reseña de "Balzac y la joven costurera china" de Dai Sijie



Una historia sencilla y, hasta cierto punto, muy conocida. Pero no es solo la historia de un triángulo amoroso o la de la amistad entre dos jóvenes. Tiene un poso más profundo que, al final de la lectura, no sabes si pretende ser conservador o rebelarse contra la situación en la que se encuentran los protagonistas. Hasta qué punto son egoístas los unos o los otros. ¿Fue adecuado hacer lo que se hizo o deberían haber seguido el mandado oficial? ¿Han triunfado las corrientes liberales o la política gubernamental?

El trasfondo es la China maoísta con una sociedad de enormes diferencias que son vistas a través de los ojos de un chico de ciudad, acostumbrado a las corrientes más europeizantes. Durante toda la narración nos va mostrando ese choque en el que parece decantarse por la innovación frente a la tradición que, en un principio, llega a considerar los progresos tecnológicos poco menos que magia.

Su lectura es rápida y el interés no se pierde en ningún momento. Nos pasamos la novela temiendo por la integridad de los protagonistas. Lo que se agrava con las “visiones” de uno de ellos y ese aire mágico añadido por el cuervo que les vigila. Esperamos que en cualquier momento su ruptura de las reglas les lleve a pagar por ello. Estamos en tensión. Pero el autor también se permite introducir el humor e, incluso, disfruta con la malevolencia de sus personajes, que más parece travesura de niño sometido. Así terminan haciendo pagar al “abusón” que recibe su merecido por hacerles sufrir.

Muy recomendable su lectura que se hace fluida para, con el marco de la China de Mao, contarnos la historia de un Pigmalión que no sale bien.

Reseña de "Civil War" de Stuart Moore



Una historia solo para los que les guste el universo Marvel. No nos aporta nada si no es recordarnos/darnos a conocer las relaciones entre los superhéroes Marvel.

En algunos momentos estás viendo un cómic con sus diferentes viñetas, sobre todo en los momentos de lucha. Pero, para mi gusto, no se ha conseguido dar el salto del cómic a la novela. Se queda corta y parece como si nos estuviese relatando la historieta. No he leído el cómic, pero seguramente me gustaría más que el libro. Tengo que buscarlo para comparar. Aunque hay cosas que no me cuadran en las acciones de los protagonistas.

Por supuesto, el autor no se puede reprimir de hacer ciertos guiños como la aparición de Stan Lee o la bandera americana de fondo tras las figuras de los héroes.

Al menos he descubierto personajes que no conocía por haberme quedado un poco anclada en las viejas historias leídas hace años.

Sigo recomendando leer el cómic, aunque ni siquiera lo haya hecho yo todavía.

martes, 18 de julio de 2017

Reseña de "El cuento de la criada" de Margaret Atwood



Hay veces en que un autor no termina de hallar la forma apropiada de cerrar un libro, y esta es una de ellas. Para mi gusto sobraría ese epílogo en el que trata de explicarnos alguno de los flecos que se encuentran a lo largo del relato. Pero no me ha parecido la forma adecuada de hacerlo y, ni siquiera, lo explica todo. El resto de la narración es inquietante, incluso agobiante salvando ciertos detalles que no terminan de encajar en esa sociedad o, incluso, son contradictorios. Si no tratamos de desentrañar el funcionamiento de dicha sociedad, el relato nos envuelve y nos mete en la historia de tal manera que nos sentimos tan agobiados o desesperanzados como la protagonista. Durante su lectura nos asaltan reflexiones de si sería posible que algo así sucediese en la actualidad o en un futuro cercano. Tal vez en una zona aislada como la que la autora trata de mostrarnos, con ese muro que contribuye a la opresión y a la sensación de agobio del relato. Lo más difícil de asimilar es que, en esta época en la que la tecnología nos envuelve, pudiese llegar a desaparecer casi por completo. Y más cuando es la propia dependencia de la tecnología la que facilita el triunfo de esta sociedad, cortando las posibles vías de escape. Nuestra dependencia, por ejemplo, de las tarjetas de crédito en detrimento del papel moneda.

El relato va como a oleadas. Nos presenta una situación y, a través de flashback, nos explica poco a poco algunos detalles de cómo se ha llegado a esa situación y de cómo era la vida de la protagonista antes de convertirse en Defred. No hace falta que nos explique ese cambio de nombre en cuanto nos damos cuenta a lo que ha quedado reducida ella y otras mujeres que están en su misma situación. El irnos dando información como si fueran las aguas que nos trae el mar, acercándose y retirándose, contribuye a esa indefensión y a esa falta de información que vamos dejando atrás con cada oleada de recuerdos.

La historia es muy dura y la forma en que utiliza la primera persona contribuye a esa opresión de la que hablamos. Sentimos que no hay esperanza ni salida, aunque la protagonista vaya ganando “privilegios”. Pero la forma en la que los consigue, sin intentar luchar por ellos, todavía nos sumerge más en la visión fatalista y el destino sin esperanza.

En general, es una estupenda narración que consigue lo que se propone, oprimirnos para hacernos sentir lo que siente la protagonista. Aunque, como he dicho, mi opinión sobre ella decayó bastante al leer el epílogo que creo que desmerece al resto de la novela.

miércoles, 21 de junio de 2017

Reseña de "En costas extrañas" de Tim Powers



No me gusta tener expectativas antes de comenzar una lectura, porque normalmente éstas quedan muy por debajo de la que al final nos parece. Y esta ha sido una de esas veces. Se trataba del primer libro que me ha acercado a Tim Powers, autor de Las Puertas de Anubis que tanto me recomendaban. Pensé que, al tratarse de una historia de piratas y fantasía, era lo más conveniente para asomarme a la literatura de este autor. Pues no lo ha sido. Vuelvo a repetir, como en otras ocasiones, que normalmente mis reseñas están escritas con el corazón más que con la cabeza. Y en este caso el corazón no me ha latido. No he logrado conectar con la historia y, menos, con los personajes, a excepción de Davies y, en algunos momentos, con Barbanegra. El resto ha pasado ante mis ojos sin pena ni gloria, incluso en alguna ocasión deseaba que acabasen con los dos “enamorados”. Por cierto, que su relación también me ha parecido más falsa que un doblón del rey Felipe VI.

Luego demasiada terminología marinera. Si la historia me hubiera parecido interesante hasta lo hubiera agradecido, como me ocurrió leyendo Piratas de Vázquez-Figueroa (libro que aprovecho para recomendaros, al igual que su autor). Pero es que solo tenía ganas de que todo saliera mal y, por fin, acabaran con Shandy y Beth. Y la búsqueda/ persecución larga, muy larga. La historia había empezado bien y prometía mucho, pero se ha desinflado y ha terminado siendo monótona, con algunos momentos en los que daba la impresión de que iba a remontar, para acabar seguidamente con esta esperanza. Y ese previsible final con el héroe resurgiendo del agua con un elemento que le permite vencer, tan en la línea del viaje del héroe.

En resumen, una oportunidad desperdiciada para haber logrado un buen relato de piratas.