lunes, 14 de agosto de 2017

Reseña de "Balzac y la joven costurera china" de Dai Sijie



Una historia sencilla y, hasta cierto punto, muy conocida. Pero no es solo la historia de un triángulo amoroso o la de la amistad entre dos jóvenes. Tiene un poso más profundo que, al final de la lectura, no sabes si pretende ser conservador o rebelarse contra la situación en la que se encuentran los protagonistas. Hasta qué punto son egoístas los unos o los otros. ¿Fue adecuado hacer lo que se hizo o deberían haber seguido el mandado oficial? ¿Han triunfado las corrientes liberales o la política gubernamental?

El trasfondo es la China maoísta con una sociedad de enormes diferencias que son vistas a través de los ojos de un chico de ciudad, acostumbrado a las corrientes más europeizantes. Durante toda la narración nos va mostrando ese choque en el que parece decantarse por la innovación frente a la tradición que, en un principio, llega a considerar los progresos tecnológicos poco menos que magia.

Su lectura es rápida y el interés no se pierde en ningún momento. Nos pasamos la novela temiendo por la integridad de los protagonistas. Lo que se agrava con las “visiones” de uno de ellos y ese aire mágico añadido por el cuervo que les vigila. Esperamos que en cualquier momento su ruptura de las reglas les lleve a pagar por ello. Estamos en tensión. Pero el autor también se permite introducir el humor e, incluso, disfruta con la malevolencia de sus personajes, que más parece travesura de niño sometido. Así terminan haciendo pagar al “abusón” que recibe su merecido por hacerles sufrir.

Muy recomendable su lectura que se hace fluida para, con el marco de la China de Mao, contarnos la historia de un Pigmalión que no sale bien.

Reseña de "Civil War" de Stuart Moore



Una historia solo para los que les guste el universo Marvel. No nos aporta nada si no es recordarnos/darnos a conocer las relaciones entre los superhéroes Marvel.

En algunos momentos estás viendo un cómic con sus diferentes viñetas, sobre todo en los momentos de lucha. Pero, para mi gusto, no se ha conseguido dar el salto del cómic a la novela. Se queda corta y parece como si nos estuviese relatando la historieta. No he leído el cómic, pero seguramente me gustaría más que el libro. Tengo que buscarlo para comparar. Aunque hay cosas que no me cuadran en las acciones de los protagonistas.

Por supuesto, el autor no se puede reprimir de hacer ciertos guiños como la aparición de Stan Lee o la bandera americana de fondo tras las figuras de los héroes.

Al menos he descubierto personajes que no conocía por haberme quedado un poco anclada en las viejas historias leídas hace años.

Sigo recomendando leer el cómic, aunque ni siquiera lo haya hecho yo todavía.

martes, 18 de julio de 2017

Reseña de "El cuento de la criada" de Margaret Atwood



Hay veces en que un autor no termina de hallar la forma apropiada de cerrar un libro, y esta es una de ellas. Para mi gusto sobraría ese epílogo en el que trata de explicarnos alguno de los flecos que se encuentran a lo largo del relato. Pero no me ha parecido la forma adecuada de hacerlo y, ni siquiera, lo explica todo. El resto de la narración es inquietante, incluso agobiante salvando ciertos detalles que no terminan de encajar en esa sociedad o, incluso, son contradictorios. Si no tratamos de desentrañar el funcionamiento de dicha sociedad, el relato nos envuelve y nos mete en la historia de tal manera que nos sentimos tan agobiados o desesperanzados como la protagonista. Durante su lectura nos asaltan reflexiones de si sería posible que algo así sucediese en la actualidad o en un futuro cercano. Tal vez en una zona aislada como la que la autora trata de mostrarnos, con ese muro que contribuye a la opresión y a la sensación de agobio del relato. Lo más difícil de asimilar es que, en esta época en la que la tecnología nos envuelve, pudiese llegar a desaparecer casi por completo. Y más cuando es la propia dependencia de la tecnología la que facilita el triunfo de esta sociedad, cortando las posibles vías de escape. Nuestra dependencia, por ejemplo, de las tarjetas de crédito en detrimento del papel moneda.

El relato va como a oleadas. Nos presenta una situación y, a través de flashback, nos explica poco a poco algunos detalles de cómo se ha llegado a esa situación y de cómo era la vida de la protagonista antes de convertirse en Defred. No hace falta que nos explique ese cambio de nombre en cuanto nos damos cuenta a lo que ha quedado reducida ella y otras mujeres que están en su misma situación. El irnos dando información como si fueran las aguas que nos trae el mar, acercándose y retirándose, contribuye a esa indefensión y a esa falta de información que vamos dejando atrás con cada oleada de recuerdos.

La historia es muy dura y la forma en que utiliza la primera persona contribuye a esa opresión de la que hablamos. Sentimos que no hay esperanza ni salida, aunque la protagonista vaya ganando “privilegios”. Pero la forma en la que los consigue, sin intentar luchar por ellos, todavía nos sumerge más en la visión fatalista y el destino sin esperanza.

En general, es una estupenda narración que consigue lo que se propone, oprimirnos para hacernos sentir lo que siente la protagonista. Aunque, como he dicho, mi opinión sobre ella decayó bastante al leer el epílogo que creo que desmerece al resto de la novela.

miércoles, 21 de junio de 2017

Reseña de "En costas extrañas" de Tim Powers



No me gusta tener expectativas antes de comenzar una lectura, porque normalmente éstas quedan muy por debajo de la que al final nos parece. Y esta ha sido una de esas veces. Se trataba del primer libro que me ha acercado a Tim Powers, autor de Las Puertas de Anubis que tanto me recomendaban. Pensé que, al tratarse de una historia de piratas y fantasía, era lo más conveniente para asomarme a la literatura de este autor. Pues no lo ha sido. Vuelvo a repetir, como en otras ocasiones, que normalmente mis reseñas están escritas con el corazón más que con la cabeza. Y en este caso el corazón no me ha latido. No he logrado conectar con la historia y, menos, con los personajes, a excepción de Davies y, en algunos momentos, con Barbanegra. El resto ha pasado ante mis ojos sin pena ni gloria, incluso en alguna ocasión deseaba que acabasen con los dos “enamorados”. Por cierto, que su relación también me ha parecido más falsa que un doblón del rey Felipe VI.

Luego demasiada terminología marinera. Si la historia me hubiera parecido interesante hasta lo hubiera agradecido, como me ocurrió leyendo Piratas de Vázquez-Figueroa (libro que aprovecho para recomendaros, al igual que su autor). Pero es que solo tenía ganas de que todo saliera mal y, por fin, acabaran con Shandy y Beth. Y la búsqueda/ persecución larga, muy larga. La historia había empezado bien y prometía mucho, pero se ha desinflado y ha terminado siendo monótona, con algunos momentos en los que daba la impresión de que iba a remontar, para acabar seguidamente con esta esperanza. Y ese previsible final con el héroe resurgiendo del agua con un elemento que le permite vencer, tan en la línea del viaje del héroe.

En resumen, una oportunidad desperdiciada para haber logrado un buen relato de piratas.

jueves, 1 de junio de 2017

Reseña de "El simple arte de matar" de Raymond Chandler



Cuando empecé a leer “El simple arte de matar” de Raymond Chandler pensaba que iba a ser una especie de manual sobre la escritura del autor y, en principio, lo era porque comienza con un ensayo sobre las novelas de detectives. Pero es una introducción a la colección de relatos cortos que engloba este libro. Podría parecer que el autor nos ha engañado y que no quiere contarnos sobre su labor de creación de este tipo de novelas. Sin embargo, cuando se termina la última página vemos que ha sido mejor que el autor nos mostrase esa técnica en lugar de explicárnosla. Si lo hubiera hecho, tal vez hubiera sido, como lo es, un breve ensayo porque realmente parece muy sencillo escribir una novela de detectives. Sigues a un personaje y vas viendo paso a paso todo lo que ocurre, como si en lugar de leerlo lo estuvieses viendo, como si fuera una película que pasa ante tus ojos. No hay sorpresas inmediatas. Vemos como los personajes preparan sus armas y las utilizan, y el resultado es previsible. Con esto no estoy diciendo que no haya tensión; al contrario. Sabes las posibilidades y las esperas, aunque no sabes cómo serán. Lo único que tienes claro es que serán coherentes, no se sacará nada de la manga. Te dejará pistas suficientes para que tú veas las posibilidades.

Según lo anteriormente dicho, se podría pensar que el estilo de Chandler sería pobre, pero es todo lo contario. Hay imágenes y comparaciones tan ricas como los ojos del color del humo; expresiones que nos hacen esbozar una sonrisa por su lógica y su evocación visual. No tiene que contarnos nada más para imaginarnos la situación. Y los diálogos. Esos diálogos maravillosos que no puedes evitar leer dos y tres veces. Además de los diálogos, lo que más me ha llamado la atención es ese detallismo en las descripciones. Sería fácil reconstruir cada escenario siguiendo las descripciones detalladas y muy expresivas que llegan incluso a hacernos oler el ambiente de una habitación o el perfume de una mujer. Descripciones que te incitan a tomar un mapa y seguir el itinerario de los personajes calle por calle.

Al ser un conjunto de relatos cortos, podríamos pensar que no tienen nada en común y así nos sorprendemos con la aparición de personajes de los que habíamos leído en relatos anteriores, con lo que podríamos considerar la obra como un relato extenso en el cual el hilo conductor no es los personajes o las historias, sino el ambiente e incluso podríamos afinar todavía más diciendo que la protagonista es la ciudad con sus aspectos oscuros y peligrosos, en la que los personajes se mueven y entrecruzan, viven y mueren. Y, sobre todo, interactúan.

Un libro para aquellos que alguna vez disfrutamos viendo a Bogart y Bacal mirándose a los ojos y diciendo esas frases que se nos han quedado grabadas: “No tienes que decir nada ni hacer nada. Sólo silba. ¿Sabes silbar, no? Juntas los labios y soplas”.