sábado, 26 de mayo de 2018

Reseña de "Rita Hayworth y la redención de Shawshank" de Stephen King

El buen sabor de boca que me había dejado la película basada en esta historia me cortaba un poco de iniciar su lectura. Recuerdo haber salido del cine con una sensación agradable, incluso con optimismo. Son de esas películas que te dejan un poso que consigue que sigas recordándolas con ternura al paso de los años y de que te enganches a ellas cuando vuelven a reponerlas en televisión (eso, hasta que los anuncios excesivamente largos acaban con tu paciencia). Esa misma sensación tuve con otra adaptación de Stephen King, La milla verde, o con otra película emblemática y querida por mí, American Beauty. Películas que te consiguen, a pesar de su argumento y desarrollo (y final) que te quede una sensación de esperanza y de pensar que todo merece la pena. Que hay que buscar la felicidad, aunque no la veas muy cercana. Pues todo esto me llevó a plantearme (además de la propuesta realizada en un club de lectura en el que estoy descubriendo muy buenos libros), el inicio de esta nueva lectura. Y no me defraudó. He llegado a la conclusión de que Stephen King me gusta más cuando no trata temática de terror. Tiene una narrativa, en apariencia sencilla, que te va llevando a lo largo de toda la historia sin detenerse ni dejar que te aburras o te pierdas. Me ocurrió con "Colorado Kid" y me ha ocurrido con este libro. Cuando me detenía en su lectura era porque no tenía más remedio, no porque perdiera interés.

Y ahora entramos en la historia, aunque sabía lo que iba a ocurrir seguía queriendo leer más. Hago otro inciso para alabar la adaptación de la novela a su formato cinematográfico. No se pierde nada o casi nada del espíritu de la obra. El único problema es que sigo viendo a Morgan Freeman en el papel del irlandés pelirrojo llamado Red. Un acierto la utilización de la primera persona para acercarnos la historia, aunque no se centre en el narrador, sino en alguien próximo a él. Por lo tanto, no podemos saber realmente lo que el protagonista siente o piensa, más aún cuando se nos dice que era muy reservado. Podemos ver la evolución y la apertura del personaje hasta el final y su complejidad camuflada bajo esa frialdad. También una crítica al sistema carcelario de la época retratada; la corrupción de los directores y de la gente que se aprovechaba de dicho sistema. Pero todo sin moralizar, solo como simple información dejando que nosotros saquemos las conclusiones.

Y todo encuadrado en esa búsqueda de la libertad del hombre, de la justicia a pesar de todo, incluso de la propia Justicia.

Todas estas opiniones y digresiones para tratar de convencer al posible lector reticente de que comience la lectura de este relato sin reservas, incluso si ha visto la película "Cadena perpetua". Puedo casi asegurar que no le dejará indiferente. Así que "todo se reduce a dos posibilidades: o te consagras a vivir o te dedicas a morir".

sábado, 19 de mayo de 2018

Reseña de "El gigante enterrado" de Kazuo Ishiguro

Una sensación agridulce la que me ha dejado este libro. Un final abierto, casi demasiado, en el que no sabes qué pensar. Una especie de viaje iniciático, o mejor dicho, de conocimiento de los propios personajes. Y una pregunta que queda flotando: ¿es mejor olvidar o recordar también lo malo? ¿Nos hace más fuertes superar el odio o es preferible seguir inocentes y olvidarlo todo?

Todo esto en el contexto de una fábula con tintes mitológicos. Dragones, caballeros, Arturo Pendragón, Merlín... Tal vez fue culpa mía el perderme un poco en el hilo de la historia. Tal vez esperaba más fantasía o tenía otras expectativas. Me ha agradado, pero casi hubiera concentrado la acción para evitar este distanciamiento en algunos momentos. Luego hay historias que no terminan de encajar en el conjunto, no acaban, ni siquiera nos da una ligera idea de hacia dónde conducirán sus pasos. Quizá, como ya digo, tenga la culpa yo y mis expectativas y ese no entrar totalmente en la historia.

Pero, en general, es una historia que te hace plantearte preguntas y te propone respuestas a dichas preguntas. Aunque sin decantarse claramente por una idea concreta, quizá pretendiendo que seamos nosotros quienes elijamos nuestra propia reflexión.

viernes, 18 de mayo de 2018

Reseña de "Ready player one" de Ernest Cline




Tenía su lectura pendiente desde hace tiempo. Varios amigos me habían recomendado hacerlo repetidamente, pero siempre había un libro que pasaba a primer término. Así que, aprovechando el estreno de la película, adelantó su puesto. ¿Qué decir de él? Libro entretenido que desde el primer momento te hace esbozar una sonrisa nostálgica. Tal vez por eso no pueda ser objetiva. Argumento simple: chico solitario con unos amigos que le ayudan para conseguir "salvar al mundo" del malo, muy malo, que intenta destruir el statu quo. Un libro juvenil más si no fuera por todo ese trasfondo de "cultura pop". Ese es su punto fuerte, el hacernos viajar al pasado como aquel DeLorean que también vemos retratado en el libro. Una visión del pasado, pero no solo de los videojuegos como podríamos pensar por el título del libro, sino de su música, de sus películas, incluso de su estética. Debo reconocer que mi conocimiento sobre videojuegos no es muy extensa y que no he jugado a la mayoría de los que se nombran, y otros solo brevemente, pero el reconocimiento de los pocos que conocía y de las curiosidades que no sabía de todos ellos me ha hecho seguir la lectura con interés. Con las películas nombradas e incluso analizadas en el texto he disfrutado recordando sus escenas, aunque no me creo capaz de recitar los diálogos completos de ninguna de ellas (ya entenderéis lo que digo cuando leáis el libro), aunque todavía recuerdo diálogos completos de Cazafantasmas y de Blade Runner.

En fin, si queréis pasar un agradable rato con una sonrisa en los labios, mientras recordáis aquellos años, pasad al primer puesto de vuestras lecturas este libro. Y, si estáis aburridos y queréis olvidaros durante 139 minutos de todo y volver a recordar lo bueno de vuestra juventud, sentaos en el cine, coged las palomitas... y a disfrutar.

domingo, 6 de mayo de 2018

Despertar



Ya ha pasado. Se ha quedado atrás. Una parte de mí se deshizo en aquel esfuerzo. Esfuerzo que no parece haber servido de nada. Y solo me ha dejado una sensación de desgaste y de impotencia por no poder volver al comienzo y hacer las cosas de otra manera. Siento que os he fallado. Perdonadme. No os pido otra oportunidad porque no me la merezco. No me di cuenta de que estábais empujándome hasta que fue demasiado tarde y no pude responder a vuestro esfuerzo. La vida es un río que fluye solo en una dirección y no se puede remontar contra corriente. Desearía tener la ocasión de compensar vuestro esfuerzo, pero vosotros no podéis concederme ese deseo. Lo que daría por demostraros que no estábais equivocados al creer en mí.

viernes, 30 de marzo de 2018

Reseña de "Carbono alterado" de Richard K. Morgan

Aprovechando la emisión de la serie basada en esta novela, adelanté su lectura y debo decir que no me ha defraudado. Parafraseando a un amigo, se trata de una “novela palomitera” y eso es lo que me esperaba; que me entretuviese. Y lo ha conseguido, incluso me ha dado pie para disquisiciones filosóficas.

Comienza ya mostrando una escena que sabemos que nos va a llevar a otra plagada de acción. La mención a las armas que poseen los protagonistas nos da pistas de que no son una pareja común. Luego se desata el caos. Con este prólogo ya podemos imaginar qué podemos encontrar (Volver de la muerte puede ser duro), pero no creo estar haciendo spoiler porque seguramente todos hemos leído (o visto) algo referente a esta historia. Incluso puede que hayas visto los carteles que plagaron nuestras ciudades con publicidad de la serie. Y ahora empieza la historia que podríamos enlazar con cualquier novela negra de investigadores privados. Takeshi Kovacs podría ser, salvando las distancias, coetáneo de Marlowe o Spade. Tipos duros sin nada que perder que buscan la verdad y que, en el fondo, tienen su vena sensible. He dicho salvando las distancias porque no pueden compararse. Siempre perdería Kovacs, pero no por ello es una mala novela, como ya comenté arriba. Entretenida y en la que no buscas nada más. Es interesante la explicación del autor sobre las fundas y su adaptación a la nueva persona. Pensándolo bien, es aterradora esa posibilidad, sobre todo para la gente menos pudiente.

En cuanto a su ambientación se le ha tildado de copiar a Blade Runner, en especial a la película. Pero en este caso el “replicante” es el que lleva la acción. Humanos mejorados para la lucha. Podríamos también enlazar con el tema del veterano de guerra que ha visto demasiado y tal vez por eso surge ese distanciamiento del resto del mundo y su desprecio tanto por su vida como por la de los demás. Pero no lo suficiente para no hacer buenas obras. Un personaje complejo.

Tal vez en algunos casos las soluciones a situaciones extremas no se resuelvan coherentemente o parezcan surgir de casualidades. Aunque si seguimos viéndolo a través del prisma del entretenimiento, puede pasarse por alto esta circunstancia.

Quizá cuando termine de ver la serie me decida a comparar una y otra. Por el momento solo decir que es una buena novela para disfrutar e incluso pensar en determinados puntos bajo la mirada de la filosofía. Y terminar con una frase de una de las canciones que aparecen en la serie (la original es de Johnny Cash) y que es un buen punto y final para la historia de Takeshi Kovacs: “ain’t no grave can hold my body down” (no hay tumba que pueda contener mi cuerpo).

martes, 27 de marzo de 2018

Reseña de "La hija del curandero" de Amy Tan

Mucho tiempo sin publicar. Ni siquiera sé si habrá alguien que lea esto, pero voy a intentar arañar algunos minutos para reseñar mis lecturas retrasadas. Comencemos con este precioso libro.




La historia de tres mujeres de la misma familia contada por ellas. Amy Tan nos lleva desde una China, plagada de supersticiones y con tintes sobrenaturales en la que conviven realidad y espíritus, hasta terminar en el mundo actual. Pero, sobre todo es la historia de una madre y de su hija, y del descubrimiento de esta última de la verdadera madre que se esconde tras esa fachada. El conflicto entre ellas y la paz final.

Se pueden ver como dos partes muy marcadas que son la historia de la hija y el resto de la novela. Parece más real, más personal, como si Amy Tan nos estuviese contando sus propias experiencias. Experiencias que podemos reconocer como propias e identificarnos con muchas de las situaciones planteadas. Con muchos de los sentimientos de esa hija ante una madre fuerte y algo distante. En esos momentos, la autora parece dejarse llevar por sus propios sentimientos y eso se nota. Consigue llegarnos profundamente. El relato se enriquece y gana profundidad. Algo que no puede conseguir con el resto de la historia que cuenta con una especie de distanciamiento, no sé si por la propia personalidad del personaje narrador o por no ser totalmente coincidente con la propia autora del libro.

Tal vez peca de excesivamente largo en algunos momentos, pero es plenamente recomendable su lectura. Una novela que, a través del relato de las vidas de esas mujeres, se descubre un trasfondo lleno de fuertes sentimientos que van aflorando en determinados momentos. Una historia de relaciones materno filiales más que la narración de unos hechos.

miércoles, 3 de enero de 2018

Reseña de "Memorias de África" de Isak Dinesen



Nueva excepción a la máxima de que el libro siempre está mejor que la película.

En un principio me pareció comprender la fama del libro anterior a la película protagonizada por la famosa pareja de Redford y Streep. Bien, pues olvidaos de la sugerente escena de Redford lavando el pelo a Streep. No la encontraréis en el libro.

Volvamos a la letra impresa y olvidemos por un momento la película. En un principio me maravilló la forma de escribir de la autora que encontraba el modo de hacernos casi sentir y oler las tierras de África. Casi notabas el polvo en la boca. La frase que me vino a la cabeza fue que no se trataba de un relato sino de un cúmulo de sensaciones. Era estupendo sentir el libro y, en consecuencia, sentir África. Pero hasta de lo más bueno uno se cansa si es en exceso y creo que fue lo que me sucedió. Pasó a convertirse en algo cotidiano y normal conforme continuaba leyendo. Además, según iba discurriendo el libro, el aparente orden en la sucesión de los episodios y anécdotas (a pesar de los saltos en el tiempo) terminó siendo una suma de anécdotas. Incluso muchos de los asuntos que podrían considerarse importantes eran pasados por alto o simplemente insinuados en favor de las sensaciones que sentía la autora y protagonista del relato. Y la segunda parte del libro ya fue el caos total. En este caso creo que se cumple el dicho de lo bueno si breve… porque hubiera sido una novela que hubiera mantenido mi interés si hubiera concretado y ordenado la historia. Incluso episodios que deberían estar cargados de emoción (perdonad que vuelva a la película) son demasiado contenidos. Parece como si solo África fuera lo importante, pero al final no es lo suficiente para que ella permanezca en aquellas tierras. Incluso el matrimonio con el barón apenas se sugiere y lo conocemos por muy pequeños detalles que da como de pasada.

Así que, como he comenzado, una nueva muestra de que no todos los libros superan a sus películas.