martes, 13 de diciembre de 2016

Reseña de "Siempre hemos vivido en el castillo" de Shirley Jackson





Llevaba tiempo queriendo leer “Siempre hemos vivido en el castillo” de Shirley Jackson, una de las grandes escritoras de terror. Pero, como me ha ocurrido en otras ocasiones, no ha llegado a cubrir mis expectativas. No quiero hacer spoiler, por lo que sólo diré que pronto se desvela la intriga principal. Luego únicamente esperamos durante toda la novela a ver quién es el siguiente que muere, pero hasta eso se nos niega. La autora no quiere satisfacer nuestra curiosidad en este ni en otros aspectos. Todo el principio nos está prometiendo una intriga que tarda en llegar y, cuando lo hace, no viene del lugar de donde lo esperábamos, y se queda en algo que nos recuerda bastante al “Frankenstein” de Mary Shelley. Esa escena sí que está bien planteada y parece que nos va a llevar a una apoteosis… que no llega nunca; para terminar con una historia típica de leyenda urbana. Tal vez cuando se publicó (1962) sería innovadora, pero ahora hemos visto y leído cientos de historias semejantes.

Sentía curiosidad por saber qué es lo que otras personas habían encontrado en la novela y he leído un par de reseñas después de mi lectura, y me he dado cuenta de que ni ellos se ponen de acuerdo. Unos hablan de que la protagonista es una niña, otros de que es una mujer de dieciocho años con problemas psicológicos y retraso emocional. Sí, problemas psicológicos los encontramos, pero no sólo en ella, sino en su hermana mayor.  De nuevo, la autora no quiere darnos todos los detalles y no queda claro en qué terminó el juicio por la muerte de la familia. Esta muerte queda sin resolver, aunque el pueblo hubiese juzgado y condenado ya a una persona. Si la absuelven habrían que buscar a un culpable, cosa que nunca se hizo, al menos es lo que parece decirnos la autora.

Si la protagonista es una niña podría entenderse más claramente su forma de actuar y los vetos que tiene impuestos, pero hay demasiadas insinuaciones y demasiadas cosas sin explicar que quedan en el aire. No me importan los finales abiertos, pero aquí hay muchas lagunas que la autora no nos cuenta.

La novela es una novela de personajes donde tiene más importancia lo que hacen o, en el caso de Merrycat, lo que piensa. Esta protagonista me ha llevado a compararla, salvando las distancias y añadiéndole esa nota maligna, con Auri de “El hombre del viento” de Patrick Rothfuss y, más concretamente, en su novela “La música del silencio”. Los objetos son personajes y cada uno tiene su sitio. Se les concede más vida que a muchas personas de carne y hueso que aparecen en ella; cosa que ocurre en esta novela de Jackson. Algunos de sus personajes reales nos los quiere mostrar tan claramente a través de sus acciones que casi se nos presentan como arquetipos.

Tal vez tenía demasiadas expectativas y es lo que me ha llevado a no disfrutarla plenamente. La ambientación es muy buena, pero me deja con tantas lagunas la historia que no ha conseguido gustarme.

1 comentario:

  1. No sé si he leido algun titulo de Shirley Jackson, pero Stephen King la ha citado con frecuencia.. Me la anoto. Un saludo!!!

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